Por Antía Paz  -  El 30 ene, 2012 -  0 comentario(s)

Os advierto, antes de que empecéis a leer, que este post está escrito por una persona enamorada, así que será parcial, tendencioso y sesgado. Pero qué queréis que os diga, no todos los días una tiene la suerte de toparse con una red social que, además de ser preciosa, es útil y, sobre todo, privada. Muy privada.

Y es que Path me ha robado el corazón por dos cosas: la primera, lo bonita que es. Sí, llamadme superficial, pero me gusta todo, desde su logo hasta los juegos de colores, el menú y la presentación… visualmente está muy bien hecha, con detalles muy cuidados y la posibilidad de customizarlo a tu gusto. La segunda razón de mi enamoramiento es su privacidad. Estos últimos meses le hemos estado dando muchas vueltas a este tema, y es que nosotros somos así: ahora que existen mil posibilidades de compartir lo que estamos haciendo con todo el mundo, decidimos que no queremos.

Bajo mi punto de vista, creo que convertirnos en personas celosas de nuestra intimidad, escoger con quién compartir lo que estamos haciendo/pensamos/dónde nos encontramos es de lo poco que nos queda en estos momentos en los que parece que no importa lo que estás haciendo, sino compartirlo. Vamos, lo que yo llamaría “la estrategia Dominguín“.

Pero volvamos a lo que os quiero contar en este post: Path (camino), no es una red novata. Esta aplicación, que se presenta tan solo en formato mobile, se lanzó hace más de un año, pero es ahora cuando empieza a convertirse en una de las redes de moda, precisamente por las opciones de privacidad que nos ofrece, y es que hasta hace poco, tan solo te permitía añadir 50 contactos. 50! pero si yo en Facebook tengo ocho veces eso! En la actualidad han abierto un poco más la mano y nos permiten compartir nuestros contenidos con 150 personas. Más que una red social, Path es un diario.

Vamos, que tienes que seleccionar muy bien con quién quieres compartir información, y aquí es donde me ha ganado. No existe la posibilidad de que nadie que no sea contacto tuyo vea tu actividad. Nada. Cerrado. Y además, nos evita “problemas sociales”, me explico: a todos nos pasa que en ocasiones tenemos que añadir a nuestras redes sociales a gente “por compromiso”; parientes, novi@s de amigos, compañeros de trabajo… y no nos interesa compartir nuestra vida online con ellos, por lo que hasta ahora teníamos que crear grupos cerrados, listas de amigos, reconfigurar nuestras opciones de privacidad… Con Path es mucho más sencillo: seleccionas a tus amigos más cercanos y compartes con ellos la información que quieras. A la hora de añadir amigos (que no “contactos“), esta red trabaja como Facebook, es decir: los dos tenéis que dar vuestro consentimiento para poder ver cada uno el Path del otro.

Una de las “novedades” que presenta Path frente a las demás redes sociales es que, además de agregar comentarios a las actualizaciones de nuestros contactos, podemos añadir emoticonos que van desde la carcajada a la carita triste, lo más parecido al tan solicitado “no me gusta” de Facebook.

Dentro de las opciones para compartir contenido en Path, tenemos las siguientes posibilidades, en un menú de lo más visual: “fotos” que nos permite dar aspectos diferentes a las imágenes y jugar con filtros al más puro estilo Instagr.am, “estoy con alguien”, “dónde estoy”, que te encuentra a través de Foursquare, “música”, compartible desde su base y te da, además, la opción de comprarla vía iTunes, “pensamientos”, o “durmiendo”. Esta última es quizá la más llamativa, puesto que te permite decir cuándo te vas a la cama (se desactivan las notificaciones para no turbar tu sueño) y cuando reactivas Path, te da los buenos días y la aplicación te deja un mensaje diferente en función de las horas que hayas dormido.

Pero si compartes contenido en Path que quieres que sea visto en otras redes, es tan sencillo como seleccionar (en el lateral inferior derecho) con qué red quieres compartirlo: de momento nos permite seleccionar Facebook, Twitter, Tumblr y Foursquare. De momento, la encontramos disponible para iOS y Android. Amigos de BlackBerry… tendréis que esperar.

En definitiva, una red que suma si quieres sumar, y guarda celosa tu información si solo quieres compartirla con tus amigos más cercanos. Una gran idea, formalmente impecable. Pero qué queréis que os diga, hace tan solo tres días que he iniciado mi Path y todavía no tengo ganas de dejar de caminar.

Os dejo unas cuantas capturas, para que veáis lo que os estáis perdiendo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pd: y si yo no consigo convenceros, que lo haga este vídeo tan amor-en-familia: