Por Héctor Anllo  -  El 23 mar, 2012 -  0 comentario(s)

Las tarjetas de visita y los currículos ya no son lo que eran. Lo que antes era un imprescindible en nuestra cartera a la hora de asistir a cualquier evento o conferencia y hacer contactos, o a la hora de enfrentarnos a una oferta de trabajo, ahora se ha convertido en algo vintage, entre apps que hacen la función de tarjetero digital, Pokens, perfiles en LinkedIn y otras redes profesionales similares.

El último grito en muchas empresas a la hora de ofertar puestos de trabajo es ofrecer la posibilidad a los candidatos de enviar directamente su solicitud a través de LinkedIn, gracias a su servicio “Apply with LinkedIn”, pero… ¿Realmente es necesario estar presente en una red social profesional para tener suerte?

Tener un perfil en una red profesional es, sin duda, un gran apoyo a la hora de optar a un puesto de trabajo, pero la presencia en el resto de redes sociales y aplicaciones web puede ser la plataforma idónea para que alguien a quien le interese nuestro perfil acceda a nuestros trabajos o a nuestro “currículum” virtual.

¿Sabías que muchos de los cantantes que están actualmente en el candelabro han llegado a las listas de éxitos gracias a su descubrimiento vía redes sociales? ¿Sabías que esa serie que ves en televisión antes era un videoblog? En este post resolvemos la incógnita.

  • Música

Casos como el del famosísimo, idolatrado y tan amado-odiado Justin Bieber, descubierto por un productor musical que tropezó con uno de sus vídeos en YouTube por accidente, o el de la alocada e irreverente cantante francesa Yelle, que se dio a conocer a través de MySpace con una canción-protesta contra las canciones machistas de los raperos galos TTC, a los que más tarde superaría en cifras de ventas.

Imagen de previsualización de YouTube

En nuestro país son famosas las historias de Russian Red, que recibió la oportunidad de grabar su primer disco y de realizar numerosos conciertos tras conseguir un grandísimo número de reproducciones en su perfil de MySpace o la del cantante andaluz Pablo Alborán, que firmó contrato con su actual productora musical después de que sus vídeos en YouTube circulasen como la espuma por las redes sociales.

  • Cine y televisión

Actualmente ya nos resulta imposible ver la televisión sin hacer tertulia en las redes sociales sobre lo que sale en la tele de nuestro salón. Cada vez más emisiones se apoyan en los contenidos digitales, como los vídeos de YouTube… y también de creaciones y actores que se hicieron famosos en las redes sociales. En nuestro país, la serie online Qué vida más triste fue llevada a la televisión manteniendo un formato similar por La Sexta. Recientemente, la videoblogger asturiana Isasaweis, especialista en trucos de belleza femenina, fue contratada por Antena 3 para llevar su blog a su parrilla, con un programa que se emite todos los sábados a la 1.

  • Fotografía y otras

En septiembre del 2007, un joven estadounidense llamado Nick Haley elaboró con imágenes de prensa que encontró por internet un anuncio para el recién estrenado iPod Touch y lo colgó a YouTube. Días más tarde, Apple llamó al chico para que les ayudase a realizar su campaña de lanzamiento.

Imagen de previsualización de YouTube

En nuestro país, Icanteachyouhowtodoit, la web de Gerard Estadella, un joven catalán que pinchaba en algunos clubs de Barcelona y sacaba fotos en su tiempo de ocio comenzó a hacerse famosa en la red, llevándolo a participar como fotógrafo actualmente en desfiles internacionales o en campañas publicitarias de firmas muy conocidas.

Tu oportunidad puede estar en la red. ¡Deja volar tu creatividad! ;)