Por Rober Rodríguez  -  El 10 jul, 2012 -  0 comentario(s)

Deberíamos empezar este post explicando, para quienes no lo sepan, el significado de la palabra Hoax: lo podríamos castellanizar como un bulo, un rumor, una información que no tiene otra finalidad que ser difundida lo máximo posible sin (al menos de manera evidente) lucrarse por ello.

Es cierto que la velocidad a la que se transmite un hoax es difícilmente cuantificable, sin contar con que ahora tenemos a nuestro alcance un buen número de herramientas que nos conectan y nos ayudan a comunicarnos. De todas formas, los rumores han existido siempre y la difusión de muchos de ellos, incluso sin la ayuda de internet, ha sido realmente sorprendente.

Podemos empezar por el mítico y misterioso caso de Ricky Martin: un perro, una niña y un bote de Nocilla/mermelada, y no específicamente por ese orden. Eran finales de los 90 y en 24 horas el país se levantaba con un rumor totalmente veraz y de una credibilidad intachable porque la prima de tu vecino había presenciado la escena la pasada noche.

De forma offline hemos llegado a conocer casos como el chico brasileño que murió al contagiarse de una enfermedad a través de una lata de Coca-Cola en la que supuestamente una rata había orinado, la combustión espontánea de un pecho de Ana Obregon o Marta Sánchez (depende de quien lo cuente) en un avión, la muerte por sobredosis del actor que interpretaba a Steve Urkel.

Desde la llegada de las redes sociales, la viralidad de los hoax (y su detección) se ha multiplicado. Así, en los últimos tiempos se han compartido otros hoax, más inofensivos, tales como el desembarco de Marty McFly el 27 de junio de 2012, que no dejan de ser pura anécdota, aunque no olvidemos que hablamos de una imagen que se compartió en más de 10.000 ocasiones.

Aquí podemos comprobar la fecha verdadera en la que Marty Mcfly nos visitará:

Imagen de previsualización de YouTube

Otros bulos, por el contrario han provocado grandes daños a compañías, el caso de Coca-Cola y su supuesta “reacción explosiva” con los caramelos Mentos, o el rumor de que se puede utilizar esta bebida para desatascar tuberías, que provocó que un país como Venezuela prohibiera la venta de Coca Cola Zero justificando la decisión por un supuesto riesgo a desarrollar un cáncer, o el caso de la cadena de comida rápida McDonalds, la cual se gastó 5 millones de euros en acompañar a los más desconfiados a visitar a su proveedor en España y Andorra y que pudieran comprobar por ellos mismos que la carne de sus productos no provenía de unos animales manipulados genéticamente y que apenas tenían hueso, como se rumoreaba.

Hace muy poco Mariah Carey tuvo que ratificar en su página web la continuidad de su vida, vamos, que no estaba muerta, como rezaba (nunca mejor dicho) un Trending Topic de USA, o el multiasesinado por miles de twitteros, Fidel Castro, quien, durante una época moría cada lunes, miércoles y viernes. Algunos han rozado ya el surrealismo, como por ejemplo Gen Pets, con los que podías fabricarte una mascota por obra y gracia del laboratorio, a la que alimentabas por cordón umbilical, tenían (y tienen) página web incluida. O sin ir más lejos, en esta última semana el jugador de la selección española de fútbol, Andrés Iniesta fue víctima de un bulo que afirmaba que donaría la prima recibida por ganar la Eurocopa a los damnificados en los incendios ocurridos en Valencia.

Actualmente y por el contrario a lo que podamos tender a pensar, las redes sociales no ayudan a frenar un Hoax, aunque sea mucho más accesible cruzar distintos testimonios, o exista una capacidad de reacción por parte de los usuarios y las empresas más rápida; al contrario, se han convertido en una desventaja que juega en contra del tiempo, de nuestro tiempo.

La pregunta es: ¿Cómo pueden estas personalidades y empresas defenderse de estos rumores?

Bueno, no es casualidad que todo famoso (y famosillo)  tenga cuenta de Twitter, ¿conocéis algún medio más rápido para confirmar, desmentir o propagar un bulo? Seguro que Shakira y Gerard Piqué no. Recuerdo también a Paula Vázquez defendiéndose de un rumor que la revista Cuore intentó generar sobre su posible relación con la anorexia, aprovechó Twitter para desmentirlo, luciendo bikini y demostrando a sus seguidores su buena salud.

Que se genere un rumor sobre ti o tu marca es difícil, este privilegio parece que está reservado a las grandes corporaciones y personajes, no obstante recuerda que has de proteger tu identidad en la cuota de mercado en la que te mueves. Un hoax puede ser demoledor, pero con una buena estrategia digital en la que esté incluido un ejercicio de monitorización periódico mensual o trimestral podrás detectar cualquier gestación de rumor, la gestión de tu presencia en redes sociales y por supuesto la inestimable fuerza comunicativa que acompaña a tu blog o espacio en redes sociales será determinante a la hora de desmontar el hoax y proteger tu imagen corporativa.

Imagen | BostonBill